26 abr. 2009

El mercado venezolano (caso Nestlé)



En 1886, se inicia la comercialización de los productos de Nestlé en Venezuela. La compañía había iniciado operaciones en Vevey (Suiza) bajo la tutela de su fundador Henry Nestlé.
El primero producto vendido en Venezuela fue la Harina Láctea Nestlé bautizada posteriormente como Cerelac.

En mayo de 1940 se constituye la Industria Láctea Venezolana (Indulac), encargada de la comercialización de leche pulverizada o leche en polvo. Luego se comercializaron otros productos como leche líquida pasteurizada, quesos, mantequillas, etc.
En 1950 se introducen en el mercado venezolano bebidas achocolatadas, cereales, café instantáneo, caldos, sopas y bebidas instantáneas.
En 1988, adquirió la División de dulces del grupo Savoy que era el líder del mercado en el área de chocolates, confites y galletas.
En 1997 incursionan en el área de alimentos para mascotas con los productos Perrarina.


Marca ícono Savoy


Con sabor venezolano
John Miller, uno de sus fundadores, viajaba con frecuencia a Gran Bretaña y se hospedaba en el hotel Savoy, para él, sinónimo de alta calidad; de ahí viene el nombre de su empresa chocolatera


Aunque fue fundada por extranjeros, Savoy es una marca ciento por ciento venezolana. Tiene 66 años haciendo historia en el país, y hoy es, sin duda, una de las principales denominaciones de la industria del chocolate en Venezuela, plaza récord en ventas en América Latina, siendo el tercer mercado de la región, después de Brasil y México.
Su historia se remonta a 1941, cuando los hermanos Roberto, Fernando y Rodolfo Beer llegan a Venezuela huyendo de la II Guerra Mundial. Los tres habían abandonado Austria y, con ella, su fábrica de licores Casali.
Una vez en el país, se asociaron con el venezolano descendiente de escoceses, John Miller, que compró unas máquinas inglesas usadas para producir chocolate amargo, dulce, moka y de leche (único que prevalece en la actualidad). Fue exactamente el 2 de julio de 1941 cuando Savoy Candy es registrada. Un mes después comienza sus operaciones.
Por increíble que parezca, la empresa se inició con un capital semilla de 80 mil bolívares, y aunque no con nombres criollos –sus productos eran Milk, Sweet Bitter, Bitter, Moka–, emprendió el rumbo de la comercialización de chocolates ciento por ciento venezolanos. Únicamente se hacían tabletas de 160 y 35 gramos. Los primeros fueron anunciados a través de la prensa.
Tiempo después, nacen los chocolates en pastillas, entre ellos, Ping Pong, Miramar y el famoso Toronto. Seguidamente la firma comienza a elaborar galletas. Una de ellas, Susy, distrae a los conductores del tedioso tráfico caraqueño, porque uno de sus puntos de venta son ahora pregoneros. Junto a ellas se estrenan también los caramelos con sabor a frutas.
En vista del crecimiento, los fundadores crearon un sistema de distribución con mayoristas y, posteriormente, con sucursales y vendedores de la misma empresa.
Además de constituir una red de distribución, Savoy Candy compró varios locales, mientras construía una fábrica en El Valle. En 1969 se abrió la segunda en Boleíta, para luego, en 1998, inaugurar la última en Santa cruz de Aragua, donde actualmente se exhibe un museo del chocolate.
En el año 1988, la transnacional suiza Nestlé Foods compró el portafolio de dulces de Savoy, marca que le otorga a la transnacional suiza el liderazgo de un mercado que representa casi 10 mil toneladas de chocolate al año. La marca y su slogan estaban tan arraigados en la mente del consumidor, que Nestlé los dejó intactos. Tanto así, que el 6 de diciembre de 2003 la firma volvió a colocar un conocido aviso de exteriores en Bello Monte –tenía año y medio ausente en las noches de la ciudad–: Mil metros de tubos de neón confirmaban que Savoy, a pesar de que sus dueños son suizos, se mantiene "con sabor venezolano".
Fuente: http://www.producto.com.ve/284/notas/tomoii/portada11.html

2 comentarios:

  1. Me resultó muy interesante. Gracias por el aporte. Yo encontré una opción muy especial y productiva que quisiera compartir..

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  2. Casi lloro, gracias por el aporte. Hermoso post!

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